“No hay mejor religión que ser buena persona”
He leído y escuchado una frase muy interesante que hoy en día me identifico mucho con ella “la mejor religión es ser buena persona”. Durante toda mi vida siempre actué de buena forma y de buena manera con los demás, siempre y cuando yo estuviera consiente, siempre y cuando mis emociones e impulsos no me arrebataran mis ser, porque cuando esto sucedía actuaba de mala forma, y para ello recuerdo varios actos que por no controlar mis emociones actué de mala fe, pero después sabía que estaba mal lo ya hecho.
Hoy después de estar consciente y de controlar mis emociones es distinto. Hoy, por ejemplo, hice un acto que nunca había hecho y que me pareció fenomenal, me llenó de una energía y me llenó de mucho amor con las personas, pero además demostré e inculqué un valor al personal que labora conmigo, mostrando que ser buena persona es lo mejor que puedes dar.

En mi trabajo colocamos pasto en la zona donde laboro, después de terminar la jornada hubo pasto que quedo de sobra, no quise tirarlo y dejarlo morir, decidí colocarlo en las oficinas de mi empresa, pero busqué un espacio y no encontré ningún lugar para poder plantarlo, a tres casas de la oficina hay una tienda y tenía un pequeño espacio donde podíamos colocarlo, entonces con un Rubén (compañero de trabajo) decidimos plantarlo ahí, pedimos permiso para colocarlo. Primero la señora que vive ahí nos cuestionó que si era broma lo que le planteamos, algo que me dejo pensando mucho porque noté que este tipo de actividades realmente nadie lo hace, entonces después de platicar un momento con ella nos dio la autorización e iniciamos nuestras labores para plantarlo, durante el proceso me di cuenta que compañeros de trabajo, mi jefe, su pareja, la familia entera de la tienda nos observaban con asombro, como si estuviera realizando algo fuera de otro mundo, algo que para mí en ese momento no fuera a impactar tanto a la gente que nos observaba. Al terminar nuestros trabajos los dueños de la tienda nos insistieron a que tomáramos algún producto de su tienda en forma de agradecimiento, yo elegí no tomar absolutamente nada, no por pena, no por incomodidad simplemente mi acto fue con un impacto a la naturaleza, Rubén de igual forma negó tomar algo. Simplemente dimos las gracias y todos quedamos felices y agradecidos por un acto sencillo.
Al final, me dejo con más dudas e ideas, entre ellas me cuestioné el que no muchos agregamos ese valor como sociedad, si todos actuáramos de una manera para generar un bien, la sociedad tendría otra cara para enfrentar la vida. Actuemos de corazón, llenos de amor y verán como con ver una simple sonrisa en esa gente te llenaras de amor infinito. Agrego que después de 5 horas que han pasado y al redactar esto sigue vibrando dentro de mi todo ese acto de amor que generamos con solo ser buenas personas.
Agreguemos valor a la demás gente y como persona crecerás de una manera descomunal.
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